La técnica de abonado verde consiste en utilizar cultivos de vegetación rápida cortándolos en el momento de la floración y agregándolos al mismo lugar donde han sido sembrados. En las zonas cálidas se incorporarán a la tierra enterrándolos y en las zonas frías o húmedas se dejarán como acolchado hasta su deshidratación y posterior incorporación a la tierra.

Las plantas en sus primeras fases de desarrollo apenas extraen nutrientes de la tierra, nutriéndose de la energía solar y de los compuestos presentes en el aire y el agua. En la fase de fructificación (tras la floración) es cuando extraen el máximo de elementos de la tierra para formar las semillas. De aquí el motivo de cortarlas justo antes de la floración.

Los abonos verdes además de constituir un importante aporte de nutrientes tienen la característica de mejorar la estructura del suelo. Estas son algunas de las características y ventajas esta técnica:

  • Estimulan la actividad biológica y mejoran la estructura del suelo.
  • Frenan la erosión del terreno en el periodo vegetativo y por lo tanto mejoran la circulación del agua.
  • Se asegura la renovación del humus estable, ya que se trata de un aporte de humus más joven y activo.
  • Frena la lixiviación de nutrientes a perfiles más profundos.
  • En su descomposición, se liberan o sintetizan sustancias orgánicas fisiológicamente activas, que tienen una acción favorable sobre el crecimiento de las plantas y su resistencia al parasitismo.
  • Limita el desarrollo de maleza por el efecto de la cubierta vegetal.

Características ideales de las plantas utilizadas como abono verde:

  • Crecimiento rápido.
  • Follaje abundante y suculento, cuanto mayor contenido en agua tenga el abono verde más rápida será la descomposición y más pronto se obtendrán beneficios.
  • Sistema radicular potente, para que penetre bien en suelos compactados.
  • Habilidad de crecer bien en suelos pobres.

Plantas utilizadas como abono verde

Las tres familias de plantas más utilizadas para abono verde son las leguminosas, las crucíferas y las gramíneas. Sin embargo, hay estudios que afirman que el mejor abono verde son las plantas que crecen de manera espontánea en el mismo terreno. Todo dependerá de las características del terreno que queramos recuperar (ubicación, usos anteriores, nivel de degradación, etc) y de los cultivos que queramos sacar adelante (más o menos exigentes en nutrientes).

A continuación las características de cada familia y las especies más utilizadas como abono verde:

Las leguminosas

Son las más empleadas dada su capacidad para fijar el nitrógeno atmosférico. El nitrógeno es fijado por medio de la actividad de las bacterias que se encuentran en los nódulos del sistema radicular de las leguminosas. Además las raíces de las leguminosas son bastante fuertes y en algunos casos muy profundas por lo que son ideales para restaurar suelos apelmazados o duros. Las especies más utilizadas:

  • Veza vellosa (Vicia villosa)
  • Habas (Vicia faba)
  • Meliloto amarillo (Melilotus officinalis)
  • Tréboles (Trifolium sp.)
  • Altramuces (Lupinus sp.)

Conviene mezclar especies al realizar el abono verde, una buena combinación son vezas+habas, ya que aunque las dos son leguminosas los sistemas radiculares tienen diferentes medidas siendo el del haba bastante profundo, además los tallos de las habas son ricos en celulosa y carbono (elementos imprescindibles para un humus estable a largo plazo). También es una buena combinación la mezcla de cereales con leguminosas, por ejemplo veza+avena o veza+cebada.

Las gramíneas

Las raíces de las gramíneas mejoran el terreno ablandándolo en la superficie. Algunas especies usadas son:

  • El centeno (Secale cereale) que está indicado para siembra de otoño y que hace buena combinación con las habas.
  • La avena (Avena sativa) en siembras de primavera y que hace buena combinación asociada al guisante.

Las crucíferas

Tienen un desarrollo muy rápido por lo que son recomendables cuando no haya mucho tiempo entre cultivo y cultivo. Son capaces de utilizar las reservas minerales mejor que la mayor parte de las plantas gracias a la longitud de su sistema radicular, acumulando importantes cantidades de elementos en sus partes aéreas que luego serán devueltos al suelo. También hay estudios que indican que las plantas de esta familia tienen la propiedad de hacer asimilable para otras plantas el fósforo presente en el suelo en estado insoluble. Las especies más utilizadas de esta familia como abono verde son:

  • Nabo forrajero (Brassica napus)
  • Rábano forrajero (Raphanus raphanistrum)
  • Mostaza blanca (Sinapis alba)

Ruta de navegación

Agenda