Las especies elegidas para cultivar dependerán de si el huerto ha sido creado para autoconsumo (en cuyo caso dependerá de las preferencias del agricultor) o si es para comercializar (en este caso también dependerá de factores económicos). En todo caso, deberán adaptarse al medio donde se van a cultivar, es decir, deberán ser especies que se adapten adecuadamente al clima y al terreno en el que se van a desarrollar.

Para la planificación anual es necesario conocer el ciclo de desarrollo de las especies cultivadas, ya que cada cultivo ocupará un espacio del huerto por un periodo de tiempo variable. De esta forma, podremos definir cuáles serán las rotaciones de cultivos y para no repetir la misma familia de plantas durante varios años seguidos en la misma parcela.

Aquí mostramos de los tiempos aproximados de desarrollo que necesitan algunas de las principales especies habituales en los cultivos hortícolas:

  • Lechugas: entre 6 y 8 semanas.
  • Rabanitos: entre 5 y 6 semans.
  • Rábanos: 2 meses
  • Nabos: entre 6 y 8 semanas
  • Colinabos: 10 semanas
  • Repollo: entre 8 y12 semanas
  • Berenjenas: entre 10 y 12 semanas
  • Remolachas: tres meses
  • Zanahorias: entre 12 y 20 semanas
  • Lombarda: entre 14 y 20 semanas
  • Coliflor: 5 meses
  • Habas: 5 meses
  • Patatas: 22 semanas
  • Tomates: entre 20 y 22 semanas
  • Cebollas: 5 meses y medio
  • Apio: 28 semanas
  • Puerros: entre 20 y 28 semanas
  • Coles de Bruselas: 30 meses

 

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