Descripción y características: El peral es un árbol caducifolio que puede crecer entre 2 y 20 metros de altura. Tiene un promedio de vida de 65 años, pero puede llegar hasta 400.

El fruto es un pomo comestible cuyos colores pueden varíar de verde a marrón.

Clima: Requiere climas templados, soporta bien el frío pero es muy sensible a heladas tardías. Necesita un emplazamiento cálido, protegido y soleado. No se desarrolla bien con exceso de humedad o con sequía prolongada.

Tierra y abonado: Se desarrolla bien en todo tipo de suelos pero prefiere los terrenos limosos. Requiere terrenos profundos y necesita humedad pero no tolera el encharcamiento. No tolera bien la sequía. Necesita tierra fértil, se le añadirá anualmente un aporte de compost o estiércol en torno al kilogramo por metro cuadrado.

Labores de mantenimiento: El peral es exigente en cuanto a riego, la mayoría de los perales están en regadío, ya sea a manta o por riego localizado. Se realizarán podas.

Plantación: La mejor época de plantación es a comienzos de invierno, a raíz desnuda. La multiplicación se suele hacer mediante injertos.

Recolección: Normalmente el peral entra en plena producción a los 2 años de haber sido plantado. A diferencia de otros frutales conviene recoger la fruta un poco antes de que madure completamente, ya que maduran correctamente separadas del árbol e incluso presentan mejor calidad, además de esta forma se evita perder cosecha, ya que tienen tendencia a la caída antes de completar su maduración. Existen múltiples variedades de peras que se cultivan y cada variedad tendrá un momento de recolección distinto, de esta forma se pueden consumir peras frescas la mayor parte del año.

Nombre científico: Pyrus communis L

Familia: Rosaceae

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