Descripción y características: Se trata de un árbol caducifolio de ramificación abundante y copa amplia. Es un cultivo muy antiguo: se introdujo en España en la época romana y fue desarrollado por los árabes, aunque después desapareció en la Edad Media.

Actualmente el principal productor es Irán seguido de Estados Unidos y en España su cultivo está volviendo a cobrar auge en los últimos años. Es un árbol muy longevo pudiendo llegar a vivir cerca de 300 años. El fruto es una drupa rica en aceite, ovalada, seca, con cáscara dura y lisa. En la plantación deben colocarse pies masculinos y femeninos, como mínimo un pie masculino por 8 femeninos para la correcta polinización.

Clima: Requiere clima continental, lugares donde los invierno sean fríos y los veranos cálidos. Es muy resistente a la sequía y a las altas temperaturas de verano, pero no tolera el exceso de humedad, ya que es susceptible al ataque de hongos, para su correcto desarrollo necesita que el mes de abril, durante la floración, no sea excesivamente lluvioso y el riesgo de heladas sea mínimo. Requiere lugares soleados, no le benefician los vientos secos y violentos pero si las brisas suaves que aumentarán el porcentaje de cuajado de frutos, ya que es una especie anemófila (la polinización se lleva a cabo por el viento).

Tierra y abonado: Se adapta a todo tipo de suelos exceptuando los arcillosos y los suelos con tendencia al encharcamiento, cuanto más profundo sea el suelo mejor será el desarrollo. Es una especie calcícola, necesita que haya contenido calcáreo en el suelo, por lo menos un 10 %, así que en el caso de que haya deficiencia conviene añadir algas calcáreas o rocas calizas trituradas.

Labores de mantenimiento: Este cultivo lleva asociadas algunas tareas los primeros años, pero una vez formado el árbol y comenzada la producción es un cultivo que no conlleva muchas tareas de mantenimiento, es un cultivo relativamente sencillo. En los primeros años después de la plantación conviene controlar las hierbas competidoras y realizar una poda de formación. Esta poda de formación será distinta para los pies machos y los pies hembra. En cuanto al riego no será necesario regar una vez que el árbol es adulto, ya que es un cultivo que se desarrolla mejor en secano, pero en el periodo de implantación y crecimiento si necesitará aportes de riego, al menos 80 litros por árbol justo después de la plantación y otros 80 litros por árbol a la semana siguiente, con estos aportes será suficiente hasta que empiecen los meses de calor donde se regará en la misma cantidad una vez al mes hasta que llegue octubre. Una vez formado el árbol y ya comenzada la producción, se realizará una ligera poda de producción en invierno.

Plantación: Se realizará entre noviembre y enero. Se harán hoyos donde se introducirá el pistachero. Es importante enterrar junto a la plántula una guía que sirva de entutorado, deberá medir en torno a 2 metros y medio, enterrando un metro y dejando un metro y medio fuera de la tierra, mejor un hierro hueco, ya que la madera o las cañas se pueden pudrir y romper.

Recolección de pistachos: Se recoge a finales de agosto o septiembre. Se apreciará que el fruto está maduro cuando el pellejo se vuelve opaco y se separa fácilmente de la cáscara. Una vez recolectado no hay que tardar demasiado en separar el pellejo del fruto, para que el producto no pierda calidad.

Nombre científico: Pistacia vera L.

Familia: Anacardiaceae

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