Dado el poder colonizador de las hierbas espontáneas no nos quedará más remedio que proceder al control de las mismas en muchas ocasiones. Para tal fin existen una serie de técnicas que podemos usar, prescindiendo de herbicidas químicos que aunque en un principio pueden ahorrar trabajo a la larga son perjudiciales para la salud del huerto y contaminan los cursos de agua y las aguas subterráneas.

Estas son algunas de las técnicas ecológicas que puedes usar para acabar con las "malas hierbas" del huerto:

  • Arrancado manual. Consistirá en tirar de la planta que queremos eliminar con especial cuidado de quitar también la raíz. Esta labor será más sencilla cuando el terreno este húmedo y mullido por lo que conviene acolchar para una mejor eliminación de estas plantas.
  • Segar. El modo de segar dependerá de la cantidad de hierbas que queramos eliminar. Si son pocas bastará con una hoz, si la cantidad es mayor deberemos recurrir a la desbrozadora de brazo o a una segadora de césped. La cantidad de veces que se debe segar dependerá del tipo de hierbas, ya que hay hierbas anuales (brotan una vez al año) o hierbas plurianuales (brotan más de una vez al año).
  • Realizar binas o escardas. Esta técnica consistirá en cortar y arrancar las hierbas en sus primeras fases de crecimiento. La herramienta más comúnmente usada para este fin es la azada. Al mismo tiempo se removerán las capas superficiales de la tierra. Después de la escarda las hierbas se pueden dejar sobre la tierra para que actúen como cobertura o se pueden trasportar al compostero.
  • Realizar rotaciones con cultivos limpiadores. Esta técnica consiste en sembrar cultivos que ocupan mucho espacio y que por lo tanto cubren la tierra, como por ejemplo, el melón, la sandía y la calabaza. Sobre la tierra que estaba cubierta con este cultivo no crecerán hierbas competidoras ni caerán sus semillas, de forma que aprovecharemos para una vez que se haya recolectado sembrar en este espacio otro cultivo que sea sensible a estas hierbas, como por ejemplo la zanahoria o las remolachas.
  • Cubrir el suelo con lonas plásticas. Esta técnica consiste en cubrir el terreno sobre el que se encuentran las hierbas competidoras con una lona plástica con el fin de que estas plantas no puedan realizar la fotosíntesis y acaben muriendo por agotamiento vegetativo. Una vez retirada la lona conviene laborar el terreno con un motocultor para eliminar también de esta forma las raíces supervivientes.
  • Acolchar el terreno. Es una de las técnicas con mejores resultados, consiste en acochar el suelo con paja u otros materiales orgánicos, evitando de esta forma la colonización de este terreno por parte de las plantas competidoras.
  • Realizar un laboreo previo a la siembra. Esta técnica consiste en laborar la tierra y regar antes de que llegue el momento de la siembra, de esta forma las semillas de las plantas adventicias que se encuentran en la tierra brotarán y una vez que hayan brotado segaremos y volveremos a laborar la tierra para la siembra verdadera.
  • Quemar las hierbas no deseadas. Para realizar esta labor lo ideal es utilizar una máquina especial de desherbado térmico o un soplete de fontanero de boca ancha, así no se dañará el suelo con el fuego.

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