Dependiendo del tipo de plaga las técnicas de control son distintas. Conviene por ello detectar y clasificar primero el insecto que causa el daño en el huerto.

Estos son algunos de los más comunes y las formas de actuar para controlar las plagas:

Caracoles y babosas

En este caso se trata de moluscos, estos son algunos de los métodos que se pueden utilizar:

  • Recogida mecánica aprovechando los días lluviosos que son en los que salen al exterior.
  • Potenciar sus depredadores naturales, algunos de ellos son los erizos, sapos y patos.
  • Hacer barreras con ceniza o serrín para evitar que avancen hacía los cultivos.
  • Utilizar preparados con café, ya que la cafeína es molusquicida. Se diluirá café en agua y se regarán las plantas afectadas con esta mezcla.
  • Para las babosas suele ser efectivo colocar cuencos con cerveza, ya que estos moluscos se sienten atraídos por esta bebida.
  • Esparcir por el huerto nematodos parásitos de babosas.
  • En último caso, se pueden agregar gránulos de fosfato de hierro.

Pulgones

Se trata de insectos chupadores, suelen ir asociados a las hormigas ya que los pulgones filtran la savia excretando una melaza pegajosa (mielato) de la que se alimentan las hormigas. Por otra parte las hormigas se encargan de trasportar a los pulgones hasta los brotes más tiernos. Cuando hay plaga de pulgones la planta se debilita notablemente, ya que sobre el mielato pueden proliferar hongos que impiden que llegue la luz a las hojas y que por lo tanto la fotosíntesis se realice correctamente. Son más propensos a aparecer en terrenos con exceso de nitrógeno. Estos son algunos métodos para tratarlos:

  • Aplicar jabón potásico diluido en agua.
  • Potenciar otros insectos depredadores de pulgones como las mariquitas y las tijeretas.
  • En último lugar se puede aplicar algún insecticida natural como el pelitre.

Hormigas

Son insectos del orden de los himenópteros y aunque por si solas no causan graves daños en los cultivos, asociadas a los pulgones pueden ser altamente letales para las plantas. Algunos métodos para controlarlas:

  • Colocar varillas de cobre o mallas metálicas en la entrada de los hormigueros.
  • Aplicar preparados repelentes con capuchina, espliego y hojas de laurel.

Mosca de la fruta (Ceratitis capitata)

Este insecto realiza la puesta en el interior de las frutas antes de que estas maduren, produciendo así un agusanamiento de las mismas. Algunas opciones de control:

  • Colocación de trampas con feromonas.
  • Embolsado de la fruta antes de su maduración.

Araña roja, araña amarilla y ácaros en general

Son unas arañas de pequeño tamaño, en torno a 0,5 mm que se sitúan en el envés de las hojas produciendo en las mismas unas manchas amarillas y finalmente provocando que se sequen. Suelen aparecer en periodos de sequía y también en suelos con exceso de nitrógeno. Algunas soluciones:

  • Mantener la humedad del suelo y las plantas, si se puede regar por aspersión.
  • Fomentar los depredadores naturales, como el ácaro Phytoseilus persimilis.
  • Usar una vaporetta o pulverizadores de agua a presión sobre el envés de las hojas.
  • Aplicar cal apagada mezclada con cenizas.
  • Fumigar con infusiones o decocciones de ortiga, ajenjo o cola de caballo.
  • En último caso, si nada de lo demás funciona usar pelitre.

Chinches

Son insectos chupadores, por una parte absorben la savia de los tejidos vegetales y por otra inyectan enzimas y toxinas que producen necrosis en los tejidos. Además pueden introducir hongos patógenos. Son difíciles de controlar, estas son algunas de las técnicas:

  • Control manual.
  • Uso de repelentes como por ejemplo decocciones de ajenjo.
  • Tratamientos insecticidas naturales como preparados de extractos de ajos, guindillas y cebollas, alternando con fumigaciones de jabón potásico.

Cochinillas

Insectos que se alimentan de la savia y provocan la proliferación de hongos patógenos sobre la planta. Algunas técnicas de control:

  • Lavado con vapor de agua a alta presión.
  • Aplicar riegos con zumo de limón.
  • En último lugar aplicación de insecticidas naturales y jabón potásico.

Escarabajo de la patata

Es un coleóptero que afecta a la patata y también a las berenjenas. Algunos métodos de control:

  • Control mecánico, en el envés de las hojas aparece la puesta de huevos amarillos, fácilmente detectable. Si bien, este método sólo nos servirá cuando el área de cultivo sea pequeña.
  • Lucha biológica, introduciendo bacterias parásitas de este insecto, concretamente son eficaces los tratamientos con Bacillus thuringiensis. Es importante realizar este tratamiento al atardecer ya que una radiación solar fuerte puede destruir estas bacterias.

Orugas y gusanos

Las técnicas más eficaces:

  • Recogida mecánica ya que son fácilmente detectables.
  • En el caso de que la extensión de cultivo sea grande y no sea posible la recogida mecánica se pueden aplicar tratamientos con especies parásitas como el Bacillus thuringiensis.

Nemátodos

Se trata de gusanos microscópicos que parasitan las raíces. Algunos métodos para controlarlos:

  • Uso de abono verde de clavel de indias (Tajetes patula), ya que las exudaciones de sus raíces inhiben el desarrollo de los nematodos.
  • Realizar una solarización, es decir, labrar la tierra con los restos de cosechas y tapar con un plástico negro uno o dos meses.

Virus

Cuando un virus se convierte en plaga puede producir un crecimiento atrofiado de esta y también producirá manchas amarillas en las hojas. El modo de proceder:

  • Cambiar la variedad de cultivo por otra resistente al virus en cuestión.
  • Aplicar preparados con plantas medicinales como los extractos de ajo y propóleo.

Topos

Una población excesiva de topos puede mermar notablemente la cosecha, lo más práctico es tratar de ahuyentarlos, esto son algunos de los métodos:

  • Producir humos y olores  fuertes.
  • Colgar botellas de vidrio cerca de las toperas junto con varillas de hierro, de forma que cuando sople el viento se produzcan sonidos y vibraciones que induzcan a los topos a cambiar de sitio.

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