Los preparados a base de extractos de plantas son productos obtenidos de plantas con propiedades medicinales mediante un proceso, que variará según el tipo de planta y los resultados que queremos conseguir, y que tienen como finalidad mejorar la salud del cultivo.

Los remedios a base de plantas consisten en que una vez localizado el problema, que puede ser una plaga o enfermedad, aplicar uno o varios preparados de forma conjunta y de esta forma tratar de sanar la planta.

En un principio, las plantas son organismos que han habitado en la tierra alrededor de 400 millones de años, y por lo tanto, son organismos fuertes, bien adaptados al medio y con muchas tácticas defensivas frente a plagas y enfermedades. El problema viene del desequilibrio producido actualmente en los ecosistemas y de la selección que se ha ido haciendo de las plantas destinadas a ser cultivo, más jugosas y menos preparadas para resistir plagas y enfermedades. Por estas razones en la actualidad encontramos plantas más débiles y que por lo tanto agradecen los preparados a base de extractos de plantas, que tienen como función combatir las plagas y enfermedades y sobretodo reforzar las defensas de las plantas de manera que ellas mismas tengan un estado de salud adecuado para poder combatir a insectos y enfermedades.

En la práctica estos remedios no tienen un efecto tan inmediato como lo puedan tener los productos químicos usados en la agricultura convencional, por ejemplo, en el caso del pulgón del manzano, el extracto de ortiga bloquea la puesta, detiene el desarrollo de un estadio, de forma que al utilizarlo y examinar la planta no se distinguirán pulgones muertos, sin embargo, en la siguiente generación se podrá contabilizar una disminución considerable de la población. En general, estos extractos tienen múltiples ventajas frente a los preparados químicos utilizados en la agricultura convencional. Estas son algunas de ellas:

  • Los extractos son 100% biodegradables, no causan problemas de contaminación en el medio ambiente, al contrario que los productos químicos que producen contaminación de suelo, aire y agua.
  • No producen habituación. Los productos químicos usados en agricultura tienen el problema de que los insectos contra los que son usados acaban habituándose a ellos, de forma que las dosis deben ser cada vez mayores para poder seguir teniendo efecto o incluso se debe ir cambiando el producto cada cierto tiempo. Al contrario, los extractos de plantas no tienen este tipo de problemas y siguen teniendo efecto aunque se usen muchos años consecutivos.
  • Mejoran la salud de las plantas. La mayoría de estos preparados tiene un efecto reforzante sobre la salud de la planta, lo que es altamente positivo, ya que la mejor forma de que no haya plagas y enfermedades en el cultivo es que las plantas tengan un buen estado fitosanitario y por lo tanto puedan defenderse por ellas mismas.
  • Mejoran la estructura del suelo. Los extractos de plantas activan la actividad de los microorganismos que conforman el suelo, mejoran por lo tanto la estructura y composición del suelo, al contrario que los productos químicos que lo van deteriorando.
  • Son económicos. Podemos conseguir las plantas en el mercado, pero a un precio mucho menor del que sería comprar un producto elaborado ya destinado para tal fin, podemos cultivar las plantas que queramos utilizar, se pueden usar las plantas que aparezcan de forma espontánea en el huerto  o se pueden recolectar por los alrededores.
  • Se aprovechan las plantas espontáneas que aparecen en el huerto. Muchas de las plantas utilizadas para estos preparados son las mismas que nos pueden causar problemas como plantas competidoras, de esta forma cuando realicemos escardas para frenarlas, se pueden recolectar y aprovechar para hacer preparados medicinales.

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