Descripción y características: En esta planta las ramificaciones florales, gruesas, blancas, más o menos apretadas, unidas y muy tiernas, forman una masa que es la cabeza o pella de la coliflor.

Al igual que las demás coles se cree que el origen común es la col silvestre, que después de diversas adaptaciones ha dado lugar a los distintos tipos de coles que ahora conocemos. En un principio el cultivo de la coliflor se concentró en Italia, y debido a las intensas relaciones comerciales en la época romana, se expandió su cultivo a otras zonas del Mediterráneo. Después durante el siglo XVI su cultivo se extendió a Francia e Inglaterra. En el siglo XVII, se generaliza por toda Europa y a finales del siglo XVIII se cita su cultivo en España. Finalmente, durante el siglo XIX se extendió su cultivo por todo el mundo.

Tierra y abonado: La coliflor es más exigente en cuanto al suelo que los otros cultivos de su especie. Necesita suelos con buena fertilidad y con gran cantidad de nitrógeno y de agua. Se desarrolla bien en tierras francas y mullidas, húmedas y ricas en humus, en tierras pobres no se desarrollará adecuadamente.

Siembra de la coliflor: El mejor resultado lo da la siembra en semillero y su posterior repicado a macetas cuando tengan 3 o 4 hojas para después trasplantarlas al terreno, eligiendo las que hayan germinado mejor. Lo habitual es dejar 50-60 centímetros entre plantas y 60-70 centímetros entre líneas. La siembra se realiza normalmente entre marzo y junio, realizando el trasplante al terreno en verano. Se pueden sembrar en distintos periodos para que la cosecha sea paulatina. Para este cultivo da buenos resultados sembrar en caballones al tresbolillo. Puede ser interesante plantarlas junto a guisantes o judías para el aporte de nitrógeno producido por las bacterias de sus raíces.

Labores y mantenimiento: Una vez trasplantadas en el terreno conviene realizar un buen aporte de compost y acolchar con paja. Se puede realizar un blanqueado, esto consistiría en tapar la coliflor con las hojas externas para protegerla del sol.

Recolección de las coliflores: La cosecha suele ser entre 3 o 4 meses después del trasplante, dependiendo del clima y la variedad. Se recolectarán cuando estén firmes y duras. Es conveniente dejar unas pocas hojas verdes pegadas a la cabeza, para una mejor conservación. Dado que la coliflor no desarrolla vástagos laterales, las plantas deben arrancarse y usarse como abono orgánico, después que las cabezas se hayan cosechado. Si en el momento de la recolección el suelo estuviese demasiado seco conviene regarlas una o dos horas antes de recolectarlas.

Nombre científico: Brassica oleracea L. var. botrytis

Familia: Cruciferae

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