Descripción y características: Se trata de un arbusto rastrero, perenne, de ciclo estival, de unos 30 a 40 cm de altura; típico de la flora mediterránea.

Es una planta xerófila, es decir vegeta en climas áridos y semiáridos y es extremadamente resistente a sequía y a las altas temperaturas.

Se piensa que es originario de Asia y que fueron los griegos los que introdujeron este arbusto, el alcaparro, en la región mediterránea donde se adaptó de manera idónea. Del alcaparro se aprovechan dos productos, las alcaparras que son las más utilizadas y consumidas, y  los caparrones que son el resultado de no recolectar el botón floral (la alcaparra) y dejar desarrollar el fruto.

Tierra y abonado de la alcaparra: Se adapta bien a casi todo tipo de suelos pero prefiere los suelos calizos donde tendrá un mejor desarrollo. No necesita abonado pero si el suelo es muy pobre se puede añadir un poco de compost en su etapa de crecimiento, en el momento anterior a la floración y fructificación.

Siembra de alcaparras: La propagación puede ser a través de semilla o vegetativamente. La siembra se realiza a principios de la primavera, ya sea en semillero o directamente en el suelo. Si fue en semillero el trasplante a la tierra se realizará en el invierno siguiente. Sin embargo, suele dar mejores resultados la reproducción vegetativa ya que el alcaparro tiene un bajo poder germinativo, aproximadamente de un 5%. El inconveniente de la reproducción vegetativa es que nos puede dar individuos menos resistentes o poco productivos. La reproducción vegetativa puede ser:

  • Por tallos. En este caso no es muy alto el rendimiento, se realizaría la corta de tallos herbáceos en primavera, los tallos deben ser de aproximadamente de 40 cm, se emergerían 2/3 partes de estos tallos en agua un mes y luego se trasplantarían.
  • Por división de raíces. Consistiría en desenterrar la planta en invierno y cortar una sección de raíz colocándola donde queramos ubicar la mata.

El marco de plantación estará en torno a los 3 metros entre matas. Le beneficiará que el suelo tenga un poco de pendiente. El alcaparro es muy resistente a los vientos por lo que se puede elegir un sitio expuesto al viento a la hora de plantarlo.

Labores y mantenimiento: Este cultivo no conlleva muchos cuidados. Se debe realizar una poda invernal, en los primeros años  significa cortar a 10 cm del suelo todos los tallos para conseguir una mayor cantidad de yemas, posteriormente la poda aún deberá ser más severa, llegando a ser el corte a 1 centímetro del suelo.

Recolección de alcaparras: Lo más laborioso del cultivo de alcaparro es la cosecha. El motivo es que la planta brota de manera escalonada, en octubre comienza a emitir botones florales y continuará emitiendo hasta febrero o marzo. El momento óptimo de recogida es a primeras horas de la mañana o al atardecer, evitando momentos intensos de luz solar. Cuando el producto que queremos obtener es la alcaparra la recolección se hará antes de la apertura de los botones florales, al principio de la cosecha bastará con recoger una vez por semana, pero después puede llegar a ser 4 veces por semana. Las alcaparras que recolectemos no deben tener gran tamaño, ya que si no perderán propiedades y sabor, no pudiéndose comercializar.

Nombre científico: Capparis spinosa

Familia: Capparidaceae

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